Bernardo Alberto Houssay

Bernardo Alberto Houssay (1887-1971)

Conocido popularmente por el nombre de una plaza que recorremos a diario, también lo recuerdan quienes han pasado por Fisiología. Sin embargo, no son muchos los que tienen en cuenta su trayectoria y aporte a la investigación en el campo de las ciencias de la Salud.

Houssay se destacó por su pronta iniciación en los estudios de laboratorio y de Medicina. Tanto es así, que a los 14 años ingresó a la Escuela de Farmacia de la UBA para graduarse en el año 1904, con solo 17 años. Era otra época con otros ritmos de estudio. Inmediatamente ingresó a la Facultad de Medicina donde encontraría su verdadera vocación y haría el mayor aporte de su obra, en el campo de la Fisiología Humana.

Si bien sus investigaciones se desarrollaron principalmente en las áreas de endocrinología y metabolismo, neurofisiología, sangre e inmunidad, entre otras. Su gran aporte estuvo siempre orientado al desarrollo pleno de la labor científica sin distinción, esto debe ser destacado, teniendo en cuenta que a principios del siglo XX prevalecía en la Universidad un espíritu oscurantista, que encontraría su quiebre con la Reforma de 1918 y la expulsión del Clero sobre la educación. Este cambio fue expresión de una generación que buscó explorar a fondo la ciencia. Houssay participó de algunas de las protestas en aquellos años de juventud. Pero sus choques políticos de mayor trascendencia ocurrieron, años más tardes, en 1943 cuando fue cesanteado por la dictadura militar y luego durante el gobierno peronista cuando fue jubilado de oficio.

Houssay se desempeñó durante años en la Cátedra de Fisiología de la Facultad de Medicina promoviendo el trabajo de laboratorio y la investigación. Es así que en 1944 creó el Instituto de Biología y Medicina Experimental, sus objetivos científicos debían tender a tres actividades que se resumen así: Investigación original en el terreno de la medicina o biología, en sus aspectos básicos. Formación de investigadores y también de técnicos, con dedicación exclusiva preferente, y favorecer su intercambio. Difundir los conocimientos adquiridos por medio de revistas, congresos, sociedades, conferencias, etc. Por ejemplo uno de sus discípulos Carlos Galli Mainini creó el primer método de detección biológica precoz de embarazos (Test de embarazo), conocido como Reacción de Galli Mainini o Test de la rana.

Durante esos años Houssay había focalizado su investigación sobre la hipófisis, la insulina y la hormona de crecimiento. Tal es así que en 1947 alcanzó el premio Nobel de Fisiología y Medicina al dilucidar el papel de la glándula hipófisis en la regulación del metabolismo de los hidratos de carbono y su relación con la enfermedad de la diabetes.

Una de sus últimas obras fue la formación del CONICET (Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas ) a instancias de la dictadura militar de Aramburu. Desde aquí ejerció la presidencia de este organismo público, que desde aquella época siempre tuvo que lidiar con el escaso presupuesto destinado por el Estado Nacional.

Al ingresar a la página web de Houssay nos encontramos con la siguiente frase: “No deseo estatuas, placas, premios, calles o institutos cuando muera. Mi voluntad es que no se haga nada de eso. Mis esperanzas son otras. Deseo que mi país contribuya al adelanto científico y cultural del mundo actual, que tenga artistas, pensadores y científicos que enriquezcan nuestra cultura y cuya obra sea beneficiosa para nuestro país, nuestros compatriotas y la especie humana”. Sus investigaciones han dejado su huella en el desarrollo de la ciencia.

 

Bibliografía

www.houssay.org.ar

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